sábado, 17 de abril de 2010

Miranda

                                                                            Status ~ Melancólica.
Música ~ Garbage.
Horario ~ Madrugada.
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Hoy dedicaré la entrada a esa pequeña ciudad en la que he pasado la mayor parte de mi vida, Miranda. 

Miranda es una ciudad de unos 40.000 habitantes situada en la frontera entre la provincia de Burgos y el País Vasco, aunque pertenece a la primera mencionada. Nunca ha sido una ciudad muy entretenida, tiene lo justo, unos cuantos parques amplios, el consabido comercio de a pie y sobre todo, por sobre todo tiene bares. Siempre me he sentido muy unida a la ciudad en la que crecí, supongo que asocio Miranda a mis años de niñez y adolescencia, buenos recuerdos. Es una ciudad muy práctica, todo te pilla a mano, no necesitas el coche más que para ir a hacer la compra al supermercado (la típica compra del mes xD) o subir al hospital , y los parques y zonas de recreo son céntricos. Las calles en su gran mayoría son amplias y pese a que la organización del tráfico no va muy allá, realmente no es tan necesario teniendo en cuenta que cuenta con una población media.

El clima es bastante frío, en invierno las heladas son constantes y el aire seco y gélido te deja la piel congelada (nada que no se pueda arreglar con una buena ropa de abrigo) sin embargo es bastante más soportable que el frío costero, porque al menos no te cala en los huesos xD! debido a que no hay humedad. Los veranos tienen una temperatura media-alta, en ciertas ocasiones he tenido que utilizar chaqueta en pleno agosto para salir a la calle, pero acostumbrada desde pequeña al frío, para mí es mucho más soportable frente al calor.
En fin, es una población normal y corriente, con sus ventajas y desventajas. Es el lugar donde nací y me crié y le tengo muchísima estima. Sin embargo, una vez te haces mayor y comienzas a expandir tus horizontes, te das cuenta de los inconvenientes que le supone a una pertenecer a una localidad más bien pequeña. Miranda no es una ciudad donde alguien vaya en busca de sueños y metas, simplemente es una apacible localidad donde uno puede asentarse con su familia.

Hoy estuve hablando con un amigo respecto a nuestros planes de futuro, sábado noche, salida tranquila en un bar del Casco Viejo con un par de cervezas. De repente sentí más que nunca que Miranda para mí resultaba un pozo, un agujero negro muy grande, porque no me da opciones de futuro. Simplemente observaba a mi alrededor, las mismas caras de siempre, en los mismos locales, con la misma música. Realmente no puedo esperar nada más de mi tan querida ciudad, poque ya no tiene nada más que ofrecerme. Me removió las entrañas un increíble sentimiento de añoranza y en el mismo momento en el que lo noté, me di cuenta de que veo Miranda como parte de mi pasado. Adoro mi ciudad, pero por otra parte aborrezco el hecho de tener que ver siempre lo mismo. A veces me parece ver en los jóvenes de Miranda, sí, aquellos que se quedan trabajando y/o estudiando allá, como personas que jamás podrán ampliar sus horizontes, conocer nuevas experiencias e increíbles personas. Porque Miranda es pequeño y monótono y no puede ofrecer el valor de la experiencia a ninguna persona.

Va ser difícil deshacerme de ese espectro de melancolía y añoranza que se me solapa cada fin de semana que voy de visita. Pero cada día se acentúa más la firmeza de que quiero, sé y necesito desarrollar mi vida en muchos otros puntos del mundo que sí puedan aportarme experiencias que me hagan sentir plena.

Te quiero, Miranda.




domingo, 28 de marzo de 2010

Sábado completo

Status ~ Tranquila.
Música ~ Chubby Cheker.
Horario ~ Tarde.



El día de ayer me animé a acompañar a Garu a una de sus quedadas con las artesanas con las que comparte su afición por los abalorios, fimo y demás materiales artesanales para crear distintos tipos de joyería.

Nos levantamos a eso de las 6 de la mañana, pues debíamos estar en la estación de autobuses a las siete menos cuarto, yo tenía que comprar mi billete a Pamplona y preferíamos llegar con tiempo. Tras la compra del billete y las presentaciones de las compañeras de Garu que también se habían apuntado a la reunión tomamos el autobús a las siete de la mañana, un viaje de dos horitas y llegaríamos a nuestro destino. En el bus simplemente me dediqué a dormir para llegar lo más descansada que pudiera, pues había dormido unas escasas cuatro horas. Durante el trayecto las artesanas conocieron a otra participante del evento. Yo de poco me enteré, pues me pasé las dos horas prácticamente semidormida, no dormida del todo, pues mis acompañantes no dejaban de hablar entre ellas sobre todo tipo de temas de artesanía.

Llegamos a Pamplona a las nueve de la mañana, anduvimos hasta una parada cercana de bus urbano, el cual nos llevaría al recinto donde se había organizado la convocatoria. Tras bajar del autobús y cruzar un extenso parque (muy agradable, por cierto) llegamos a nuestro destino. Decidimos desayunar en uno de los bares que habían al lado mientras esperábamos a las chicas restantes. Un pincho de tortilla de patata de dudosa calidad y una cocacola fueron suficientes para terminar de despejarme. Y una vez ya nos encontrábamos todas reunidas nos internamos en el recinto. Había reservado una enorme sala con tres ventanales que ocupaban una de las paredes. El día estaba nublado, sin embargo la luz que traspasaba la cristalera era más que suficiente para que el ambiente fuera más agradable y tranquilo.

La mañana haciendo cositas fue más bien aburrida, en la quedada se habían puesto de acuerdo para trabajar con fimo, una arcilla polimérica para modelar. Algo así como la plastilina, pero que una vez horneada se queda completamente dura. Garu anduvo explicándome un par de cosillas para que me iniciara un poquito, porque yo había acudido a la reunión como "chica-pegote" y no sabía absolutamente nada del tema. Los resultados fueron normalillos, pero quedé satisfecha, para ser la primera vez que hacía algo con fimo no estuvo tan mal. Pasadas las dos y media de la tarde nos fuimos a comer. Estuvimos en otro bar comiendo unos bocadillos, no tardamos más de tres cuartos de hora, pues las artesanas querían aprovechar el mayor tiempo posible compartiendo técnicas y realizando nuevos anillos (los anillos fueron el tema principal de la reunión).

De nuevo en el aula probé una técnica con relieve, ciertamente me entretuve bastante haciendo el supuesto anillo y los supuestos pendientes, y me animé todavía más cuando una vez fuera del horno vi que habían quedado bastante bonitos. Garu por su parte me dijo que iba a comenzar a probar las transferencias, yo le dije que haría lo mismo. La verdad es que transferir una imagen a fimo o a cato (el cato es un material igual al fimo, únicamente es más duro y por lo tanto a la hora de modelarlo es bastante mejor) es bastante sencillo, simplemente hay que colocar la imagen a trasferir bocabajo sobre el fimo, echar agua encima (con un pulverizador a ser posible) y comenzar a frotar con el dedo hasta haber quitado las fibras del papel. Me encantó la técnica de la transferencia, trabajar con imágenes me parecía más entretenido y los resultados desde luego eran más bonitos. Conseguí hacer un broche precioso, hasta Garu me felicitó, y la verdad es que yo quedé enormemente satisfecha.

La tarde fue todo lo contrario a la mañana, las horas se me pasaron en un santiamén, e incluso al final, cuando ya debíamos recoger todos los utensilios para marcharnos, nos faltaba el tiempo. Fue una tarde muy entretenida y las compañeras que estuvieron con nosotras gente muy amable así que me alegro mucho de haber asistido.

Dadas las ocho menos cuarto nos dirigimos al autobús urbano que nos llevaría de vuelta a la estación de autobuses de Pamplona. A las ocho y media partíamos de nuevo rumbo a Bilbao y llegamos a las diez y media. Garu y yo estábamos completamente agotadas, sin embargo ella, tras dejar los trastos en casa, salió un ratito con su novio y los amigos, yo sin embargo me quedé en casa descansando, descansando lo que pude, porque para variar en el piso había fiesta, era el cumpleaños de mi compañero y había invitado a una cantidad ingente de personas a celebrarlo.

En resumen, el día fue muy entretenido, la gente fantástica y los resultados de trabajar con el fimo satisfactorios para mi nivel de novata.

Dejo una foto de lo que realicé durante el día de ayer.

Muchas gracias Garu, pese a que no mostraba mayor interés al principio del día, la verdad es que al final me lo pasé increíblemente bien. La verdad es que tienes mucha paciencia conmigo y eso te lo agradezco un montón.


Y bueno, eso es todo por hoy, dentro de tres días comienzan las vacaciones de Semana Santa, espero pasarlo bien con mis amigos, que aprovechando la semana y media escasa que tenemos de vacaciones supongo que unos cuantos de los que están fuera regresarán de nuevo.
Volveré con nuevas noticias.

viernes, 26 de marzo de 2010

Con la cabeza en las nubes

Status ~ Aburrida.
Música ~ Nirvana.
Horario ~ Madrugada.



Semejante título para comenzar un blog... así son las cosas.

La verdad es que tenía muchas ganas de iniciar un blog a modo de diario de vida, siempre he escrito a mano, pero me apetecía redactar mis vivencias en un soporte en cierto modo más cómodo. Realmente no tengo la intención de que mucha gente se pasee por aquí, he creado esta página con la única intención de tener un librito a mano en la red. Hace unos años hice algo parecido en otro espacio de internet y releyendo todo aquello que escribí me entró cierta nostalgia, hay muchas cosas que se me pasan en el día a día, hay muchos hechos diarios que me gustaría rememorar pero simplemente no siempre he podido escribirlos porque no tenía mi diario a mano. Podría escribir en cualquier otro papel, en un cuaderno, qué sé yo, pero en ciertos aspectos soy increíblemente meticulosa y me gusta ser excesivamente ordenada, por ello me decanté a hacer un blog en el cual pueda escribir todo aquello que me apetezca con mayores posibilidades.

Y aquí estoy.

Muerta de sueño en mi leonera. Actualmente resido en un piso compartido, ya se sabe, la vida del universitario es la mejor vida. Mi compañera de piso está celebrando la bienvenida de uno de los amigos de su novio. He compartido la cena con ellos, pues han venido de visita otros tantos amigos del susodicho. Una velada más o menos tranquila, y digo más o menos porque actualmente se encuentran en el salón terminando de despachar las botellas de cerveza mientras disfrutan de una sesión de vídeos de youtube, muy típico ¿no?. El caso es que ese tipo de reuniones me parecen un muermo, nunca me resultó entretenido eso de compartir vídeos con los amigos, simplemente acaba siendo un caos y termino fijando la mirada en la pantalla del portátil por tener un punto al que mirar fijamente.

Si le añadimos a la soporífera sesión de vídeos un irrefrenable deseo de dormir, creo que está más que justificada mi silenciosa desaparición del salón. Anoche se quedó una amiga a dormir en casa, cuando digo dormir en casa significa dormir conmigo en mi cama, horrible. No me he comido la pared de mi cuarto de milagro, ha acaparado el 99.9% del espacio y me he pasado toda la noche intentando dormir bocabajo porque ni siquiera he podido cambiar de posición.

Así que en unos minutos me iré a dormir, mañana debo levantarme muy temprano, pues iré junto con una amiga a una recunión de artesanos, mañana a la vuelta comentaré cómo fue la experiencia.

Y eso es todo por hoy, supongo.